jueves, 21 de mayo de 2009

No te averguences de ser humilde.


La humildad es el conocimiento perfecto de lo que somos y podemos, sin ilusionarnos con cualidades que no tenemos. Humildad no es postura del cuerpo ni tono de voz: es una actitud del espíritu, que sabe lo que es y lo que puede, y que no requiere que los demás la vean: vale por sí misma. ¡ Por lo tanto, sé humilde!

Los beneficios de esta cualidad

1. Al estar consciente de todas las cosas buenas que poseemos, ya no existe la necesidad de sufrir por la envidia hacia otras personas. Quien aprende a realmente ser humilde, logra vivir una vida más feliz.

2. Al estar en armonía con uno mismo, se está dispuesto a mostrar honor y aprecio hacia otras personas. Valorarse a sí mismo trae aparejado valorar a los demás.

3. La falta de humildad causa enojo y engendra peleas; la humildad crea serenidad y tranquilidad.

4. Con humildad se desarrolla la capacidad de admitir las equivocaciones, ya que se elimina el miedo a sentir que uno no vale nada. Al conocerse a sí mismo, la crítica se transforma en una posibilidad de crecimiento.

5. Con humildad, es más fácil perdonar a otros rápidamente.

6. Humildad es apreciar lo que tenemos, es tener conciencia de que todo es un regalo.

1 comentario:

Julian Di Nicola dijo...

Pero no tiene cuento .!