martes, 9 de febrero de 2010

Historia con perro.

Siendo un veterinario, fui llamado para examinar a un sabueso Irlandés de 10 años de edad llamado Belker. Los dueños del perro, Ron, su esposa Lisa y su pequeño hijo Shane, estaban muy apegados a Belker, y esperaban un milagro. Examiné a Belker y descubrí que estaba muriendo de cáncer. Le dije a su familia que no podíamos hacer ya nada por Belker, y me ofrecí para llevar a cabo el procedimiento de eutanasia en su casa.Hicimos los arreglos necesarios. Ron y Lisa dijeron que sería buena idea que el niño de 6 años, Shane, observara el suceso. Ellos sintieron que Shane podría aprender algo de esa experiencia tan dolorosa pero tan real. Al día siguiente, sentí la familiar sensación en mi garganta cuando Belker fue rodeado por la familia. Shane se veía tranquilo, acariciaba al perro por última vez, y yo me preguntaba si él comprendía lo que estaba pasando. En unos cuantos minutos. Belker se quedó dormido pacíficamente para ya no despertar. El pequeño niño pareció aceptar la transición de Belker sin ninguna dificultad o confusión. Nos sentamos todos por un momento preguntándonos el por qué del lamentable hecho de que la vida de las mascotas sea más corta que la de los humanos. Shane, que había estado escuchando atentamente, dijo: ''yo sé por qué.''Sorprendidos, todos nos volvimos a mirarlo. Lo que dijo a continuación me maravilló, nunca he escuchado una explicación más reconfortante que ésta. Este momento cambió mi forma de ver la vida. Él niño dijo ''la gente viene al mundo para poder aprender cómo vivir una buena vida, cómo amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas, ¿verdad?'' y continuó:''Bueno, como los perros ya saben cómo hacer todo eso , pues no tienen que quedarse por tanto tiempo como nosotros.'

Vive sencillamente.
Ama generosamente.
Quiere profundamente.
Habla amablemente.
Si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como:
Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corre a saludarlos.
Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear.
Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea de puro éxtasis.
Toma siestas.
Estírate antes de levantarte.
Corre, brinca y juega a diario.
Mejora tu atención y deja que la gente te toque.
Evita morder cuando un simple gruñido es suficiente.
En días cálidos, recuéstate sobre tu espalda en el pasto.
Cuando haga mucho calor, toma mucha agua y recuéstate bajo la sombra de un árbol.
Cuando estés feliz, baila alrededor, y mueve todo tu cuerpo.
Deléitate en la alegría simple de una larga caminata.
Sé leal.
Nunca pretendas ser algo que no eres.
Si lo que quieres está enterrado, escarba hasta que lo encuentres.
Cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y suavemente hazle sentir que estás ahí.
Todo esto lo que hacen los perros, si tú haces lo mismo habrás encontrado el secreto de la felicidad.

2 comentarios:

romii dijo...

me gusta mucho lo que escribes y como lo escribes.
y es toda una lección de vida lo que dice el niño.

y es muy cierto que de los perros se aprende mucho.

Saludos.

Mariana dijo...

Romi gracias por tu comentario.
Los textos son de autores diversos, no míos. Solo hago una recopilación de muchas cosas que leo y me resultan agradables, y las comparto a traves de mi blog.
Un beso.